Fragmentos I

  Con este fragmento comienzo una serie de entradas sobre relatos inconclusos o no iniciados, o simplemente parte de ideas que nunca llegué a desarrollar.
Éste, el primero, tiene cierta relación con cómo imaginé que podría ser la pérdida total de memoria en una situación en la que sea imposible encontrar respuestas. El final (del fragmento) vino fruto de mi escasa imaginación.
 
  Saludos.
 
  Oscuridad. Fue todo lo que vi nada más abrir los ojos. Supe que los tenía abiertos porque una fina ráfaga de aire fresco acariciaba mi cara y secaba mis pupilas.
No recordaba quién era, dónde estaba o cómo había llegado hasta allí. Un miedo acelerado me invadió al momento, miedo a no saber si podría moverme, si podría gritar, emitir cualquier sonido o si estaba viva siquiera. Sentí el latido de mi corazón aumentar su ritmo hasta que fue lo único que escuchaba, golpeando contra mis costillas. Sí, estaba viva, o al menos era la misma sensación. También tenía la certeza de que estaba sentada sobre una superficie fría y húmeda con la espalda apoyada en algo que parecía piedra.
  Un ligero hedor a moho inundaba el lugar que fuera en el que me encontraba, que calaba en los pulmones y me confirmaba que mi olfato se había acostumbrado y aquella peste era mucho más fuerte de lo que percibía.
Levanté la mano derecha para palpar delante de mí, como los ciegos cuando buscan el picaporte de la habitación donde quieren entrar. Sólo vacío a mi alrededor.
Fui levantándome poco a poco con mi mano por encima de la cabeza para evitar posibles golpes contra un hipotético techo de baja altura. Pude ponerme de pie sin problema.
  En aquel momento cai en la cuenta de que no iba desnuda, llevaba una túnica de algodón y unas botas hechas con piel de algún animal atadas con cordones de cuero alrededor del pie. ¿Debía andar hacia delante?; ¿debía moverme siquiera?.
  Repentinamente, una luz a mi derecha, a unos 4 ó 5 pasos, se encendió iluminando un muñeco desvencijado de dos palmos de altura, de pie, encima de un taburete de madera. Me costó distinguir los detalles al no estar mi vista habituada a la luminosidad. Aquello era lo único que parecía haber en la estancia.
Mirando la figura destartalada, poco a poco, supe que no era la primera vez que la veía, me era familiar. Fui acercándome con paso débil, advirtiendo que el suelo estaba construido con adoquín y que, de no andar más firmemente, podría resbalar en cualquier momento.
  Cuando estuve a 1 paso de la silla el muñeco volvió levemente la cabeza hasta fijar sus ojos inmóviles en mí. Recordé el muñeco con claridad, y fue entonces cuando supe que iba a morir.
 
  "20/11/2008 – Anotaciones en Bloc de Google"
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3 comentarios en “Fragmentos I

  1. QUE MIEDO ?? A MI ME PASA ESO Y CREO QUE DE UN INFARTO Y ME MUERO, NI MUÑECO NI NA… JAJA!!! ESTO SERÁ UNA NOVELA O RELATO ME IMAGINO, AUNQUE EN LA REALIDAD PASAN COSAS QUE SUPERA A LA FICCIÓN. LA MÚSICA QUE TIENES EN EL ESPACIO ME HA GUSTADO MÁS PORQUE YO SOY MUY MIEDOSA.UN SALUDO Y APROVECHO PARA DESEARTE FELICES FIESTAS

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  2. Muy apropiado…. Teniendo en cuenta la intertextualidad… Qué tal te va todo? Espero que bien, sigues escribiendo?A ver si nos vemos una tarde y charlamos, sobre todo, largo y tendido…

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