Lo que ves no es lo que es

Sueño lúcido desconocido
Que vienes a mí
Desde que amanezco
Hasta que anochezco
Con nuevas sendas
Desde mi razón
Hasta mis actos
Me pregunta si creo en él
Si lo que toco es lo que veo
Si lo que veo es lo que es

Y busco una respuesta

Desde mis sentidos
Que dicen lúcido
Hasta mis sinsentidos
Que dicen desconocido

 

Gracias

Ha llegado la hora de dar las gracias. No lo había hecho desde que volví por aquí. Únicamente en comentarios perdidos, pero esta vez lo hago en un post especialmente dedicado a ello.

Recientemente este blog ha recibido la visita 40.000 contando desde 2011, y creciendo a velocidad vertiginosa. Sólo en enero he recibido 7.000 visitas. Me parece algo increíble y me hace dudar si las estadísticas de WordPress son fiables. ¿Lo son? El caso es que, siendo sincero, me empuja a seguir publicando justo en un momento en el que me asaltan preguntas sobre por qué lo hago.

Retomé este blog en febrero de 2014, después de casi 3 años prácticamente vacío de entradas. Escribí “Pronto, pronto” y, en parte alentado por alguien, en parte impulsado por algo que nace de algún sitio dentro de mí al que no tengo acceso, encontré aquello perdido, aquello que me hizo separarme de exponerme y arriesgarme sin razón.

Corría el año 2005 y por entonces el blog al que me refiero era el “Space” que Microsoft facilitaba a sus usuarios de Msn. Aquello fue migrado a WordPress, y por eso todo aquello terminó aquí.
El caso es que, por alguna razón, dejó de tener incentivo publicar lo que salía por las teclas. Sentía que era algo inútil. ¿Quién me leía realmente? ¿A quién le importaba? He de decir que mis textos eran mucho más mundanos, no publicaba poesía ni reflexiones, únicamente opiniones de un jovencísimo estudiante, y algún relato breve.

¿Tiene todo un porqué? Para mí sí. Aunque sé que no siempre es posible encontrarlo, lo busco, lo ansío, y estoy decidido a dar con un porqué a escribir en este blog, más allá del consabido objeto de “explicarme a mí mismo”, como decía el gran Gabo.

Una de las razones que me empujan a publicar mis escritos es la gente que visita el blog por accidente o de manera recurrente. En este último tipo de visitas, he de reconocer que me siento privilegiado de pertenecer a una pequeña comunidad de “bloggeros” con un talento espectacular y que dejan mis ocurrencias en eso, meras ocurrencias. Me considero parte de dicha comunidad, pero como mero aprendiz de aprendiz.

A todos ellos, y a todos los que se pasan a decir “opino esto”, o simplemente “me gusta”, debo agradecerles el no hacerme sentir tan solo en este proceso creativo que la mayoría de las veces termina en el fondo de algún cajón. Ya lo dijo Camilo José Cela:

En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.

No sé si se puede llamar “escribir” a lo que yo hago. Imagino que depende de si entiendes por escribir “colocar palabras una detrás de otra”, más cerca de lo que es mi caso, o algo más profundo, profesional y elaborado.

He recibido nominaciones de las que circulan por el universo WordPress en múltiples ocasiones, pero la falta de tiempo me impide poder seguir el procedimiento para no romperlo. Lo siento. Esta entrada no pretende dar continuidad a estas cadenas, sino agradecer y dar a conocer quién de esta comunidad me inspira y llena de interés, los blogs que visito una y otra vez para descubrir nuevas ideas, hallar nuevas dimensiones del humanismo, ensanchar mi mente y mi conocimiento y, por supuesto, disfrutar. Os recomiendo, por tanto, que si no los conocéis lo hagáis. No os defraudarán. Es posible que me deje alguno porque siempre que puedo exploro y recopilar todos es complicado. Siempre puedo hacer otra entrada en el futuro.

Los que más visito en la medida de lo posible, más me influyen y más me gustan son:

  • Corriendo En La Niebla: Zuri rebosa vitalidad, frescura y delicadeza en sus escritos. Estoy encantado de ya contar con ella entre mis amigos. Sus entradas le hacen creer a uno que el mundo de la poesía es algo cercano y tangible, que puedes tocar sin dejar de sentir. Consigue evocar emociones con una facilidad que sorprende envolviéndolas en una mística maravillosa. No lo sabe, pero siento envidia (sana) por la naturalidad con la que escribe.
  • En Humor Arte: Verónica es una malabarista del lenguaje, con un talento asombroso para darle la vuelta al sentido de las palabras o esconderlo tanto que sólo lo puedes encontrar el los más profundo de su significado. La mayoría de sus poemas consiguen inspirarme emociones tan encontradas y dispares en cada extremo de su obra, que podríamos decir que su blog para mí, es un compendio emocional.
  • La Poesía No Muerde: Helen hace un esfuerzo increíble por mantener el ritmo de publicación de textos y otro material artístico que le llegan y que ella de manera muy amable y dedicada cuelga en su blog. Es una comunidad artística en toda regla. Los miércoles organizaba un poema colectivo y cuyo historial podréis encontrar en su Facebook. Muy interesante.
  • Francisco Javier Tostado: Francisco nos acerca la Historia de una manera amena y distinta, hablando con datos detallados sobre temas conocidos, pero he de decir que los que más me gustan son los temas más curiosos que trata y sobre los que, quizás, menos se ha publicado.
  • El Espacio de Chus: me gusta la variedad tan amplia de música que publica Chus en su blog junto a la historia del autor. Desde el Pop hasta géneros underground, publica música de los conjuntos más conocidos y autores mucho menos prolíficos. Trato de escuchar todas sus aportaciones ya que no tienen desperdicio.
  • Emociones encadenadas: Gema publica poesía corta, directa y  acompañada de imagénes que combinan con las letras muy a conveniencia. Me encantan las obras breves por el poco tiempo que se invierte, si bien debe ser buena para llegar al lector. Este es el caso.
  • Santiago Pérez Malvido: relatos, poesía y reflexiones muy fáciles de leer e interiorizar. Cuando te dispones a leer su blog sabes que el tiempo pasará volando. Como con Gema, me gusta la impactante brevedad de sus entradas.
  • Bellaespíritu: nos habla sobre su visión particular de temas muy variados, que van desde el arte, historia y literatura, hasta metafísica. Siempre es un placer escudriñar sus textos en busca de nuevas formas de ver las cosas.
  • Redalmados: educación, discapacidad y psicología expuestos de una manera muy amena y que te harán aprender.
  • La audacia de Aquiles: mitología griega repleta de detalles interesantes y acompañada de imágenes muy representativas de la cultura griega de la época de Homero. Su blog tiene un tremendo valor documental.
  • Loretta Maio: descubierto recientemente, el blog de Loretta me inspira sensaciones y cada vez visito más su blog para revisar entradas anteriores y así descubrir que estoy de acuerdo con ella en muchas cosas.

Espero que esta relación continúe por mucho tiempo. Por ello animo al dudoso del escrito, al autocuestionado del verso, al inseguro del lenguaje, que publique. O al menos escriba, para que otros puedan descurbirlo y así, cuando alguien de confianza le diga “deberías publicarlo”, lo haga y se encuentre con nosotros.

Los ojos de un niño

Tengo la inmensa suerte de contar, entre los miembros de mi familia política, con una persona de una belleza extraordinaria, que cuenta con habilidades muy peculiares. Es un mago de la vida. Está encargado de mostrar la esencia del ser humano, a través de los eternos ojos de un niño, y dejar un pequeño pero valiosísimo poso de humanidad e inocencia allá por donde va. Capaz de hacer un quiebro a las preocupaciones, tratando de centrarse en las ocupaciones.

No sabe de otro momento en el tiempo más que este, el momento en que te ve entrar por la puerta y viene corriendo a abrazarte, en el que acompañarte a cualquier sitio, en el que reír -porque ríe mucho-, en el que poner la canción que más le gusta, descargársela al móvil, regalarle una linterna, arreglarle un llavero o hacerle una llamada para que suene el tono de su teléfono. Para él es la mayor muestra de amor que puedas ofrecerle. Que estés con él. Sencillo, ¿verdad?.

Últimamente me echa en cara que le hago menos caso, porque están Inés y David, y lo dice sin tapujos. Siente “celos”, como los celos que siente el hermano mayor por su hermano menor. Y es lógico. Pero él no sabe que en breve volverá a ser el menor de la familia, y que no tendrá que competir por “el trofeo” de nuestra completa atención.

La manera con la que mis hijos consiguen alegrarme con esa ternura imprevisible, actuando de manera aleatoria y saliendo con preguntas y afirmaciones de lo más peregrinas, pasará. No para él. Siempre le envolverá ese carácter infantil que proporciona una cabeza libre de complejidad de adulto.

Su mente es ligera, liviana, y por tanto ágil a la hora de sonreír, disfrutar de cosas insignificantes para los demás, incapaz de echarse el peso de un prejuicio a las espaldas, el prejuicio de ver diferente lo que al final somos todos. ¿Él es diferente? Discapacitado, le llaman algunos. Privilegiado le llamo yo. Él, como todos, cuenta con algunos privilegios. Pero, en mi opinión, los suyos son más cercanos a los que habrían hecho de la vida algo perfecto si todos contáramos con ellos, un Nunca Jamás. Él es un niño que nunca crecerá. Un niño que estará siempre ahí para recordarme cómo ser Peter Pan.

Oasis

Siempre apareces cuando llega la sed
Sendero en mitad de la jungla
Respiro de aire bajo el agua
Estrella polar en el cielo nublado
Consonancia entre disonancia
Donde bajar cuando pare el mundo
Amnesia de cicatrices
Idea de ideología inexistente
De razón indómita y existencia esteparia
Como tedio ajeno y salvación propia
Como idioma inventado
Como significado incierto

Oasis en mi desierto

La encrucijada

Aquí estoy.
Enfrentándome a otra encrucijada como cada día, como quien prepara el café de la mañana, el que recorre el mismo camino al puesto de trabajo.

No siento una determinación urgente y definitiva, entendiéndolo como una decisión sin vuelta atrás, o un punto de no retorno, como el que sobrepasa una aeronave al despegar y tras el cual volar es su única opción sin desastre.

Probablemente, volveré a tener otra oportunidad, mi voluntad la propiciará. Mi escepticismo sobre la existencia de un destino predeterminado me hace pensar que está todo en mi mano y que mi mano atiende a razones, y que mis razones son producto de un análisis calmado e ingenuo. Calmado porque le dedico el tiempo necesario sin injerencia externa. Ingenuo porque hago como si la pasión y mi subjetivo marcados a fuego sobre mi parcela irracional, no interfirieran en el resultado del razonamiento.
Bien sé que todo nace en esta región, a veces inhóspita, a veces olvidada, fluyendo por los ríos de agua helada, de torrente imparable, hacia el mar cálido y salado de lo terrenal, de lo palpable.

Toda decisión, por nimia que parezca, es en realidad un giro en el camino de nuestras vidas. Casi un punto de todo sueño en el que, o bien deja de serlo, o bien pasa a ser sueño eternamente. Una elección de algo que da de lado otras muchas cosas. Elegir es, sobre todo, descartar.

En la rutina elegimos todos los días lo mismo, y una parte de la elección se hace automáticamente en virtud de la seguridad y la tranquilidad.
En lo excepcional elegimos riesgo en mayor o menor medida, en virtud de obtener algo más valioso que el posible coste de equivocarnos. La percepción de cómo de grande es el riesgo, o cómo de valiosa es la recompensa, varía de una persona a otra, pero todos elegimos, constantemente. El éxito radica en lo buena que sea esta percepción en comparación con la realidad final.

Pulsar “Draft” o “Publish”. Guardarlo para mí o exponerme.

Quizás sabréis lo que hice, o quizás no.

Nochevieja, la medida del tiempo y el amor

10

Relojero en la torre del reloj de la Puerta del Sol de Madrid (antena3.com)

 

Hoy ya es 1 de enero de 2015. Ayer era aún 2014, y hoy sumamos 1 año más. Todo 1 año.

Ayer podíamos estar relajados porque hasta hoy no teníamos que poner en funcionamiento nuestra voluntad para acometer los compromisos que hayamos escogido para este año. A las 23:59 no había ninguna obligación, no había contrato firmado con nuestra conciencia. Un minuto después es tiempo de juego.

El tiempo es una medida inventada por el hombre para medir la duración de los acontecimientos de forma unificada. ¿No parece un tanto absurdo que la manera de gobernar nuestras vidas se mida por la llegada de un día concreto, un mes, un año? ¿El buscar la manera de mejorar no debería ser algo sin tiempos o agenda?

Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta…

(Walt Whitman)

Nunca he sido de seguir procedimientos rituales para asegurar la “suerte”. Siempre creí que la probabilidad de recibir alguna dosis de suerte es directamente proporcional a la pasión depositada, al trabajo realizado, a la acción, al movimiento, a tu yo diciéndose “voy a por ello”. No así a llevar ropa interior de color roja, a entrar en el año con el pie derecho, a comer las doce uvas o cientos de rituales que se llevan a cabo a lo largo y ancho de nuestro planeta con razón de que pase el segundo 23:59:59 del día 31 de diciembre.

Conversé con mi hermana sobre este hecho, precisamente ayer, y concluimos que estamos de acuerdo en que la vida debe medirse por etapas, por acontecimientos personales, oportunidades, cambios de parecer, sentimientos que afloran…

Y ayer, a las 0:00 del 1 de enero del 2015, mi hija Inés, en medio de la emoción que le provocó a una niña de 4 años el felicitarnos el año de un modo tan efusivo, me dijo de la manera más espontánea, mirándome a los ojos, “te quiero, Papá”.

Después de todo, es posible que el tiempo y el amor estén conectados de alguna manera.